¿ La falacia de la psicoterapia ?
“No hay ninguna duda de que la psicoterapia psicoanalíticamente orientada es la médula de la mayoría de las psicoterapias practicadas hoy en día por los psiquiatras americanos”, declaró el doctor Alfred Freedman.
Hans J. Eysenck, doctorado en Filosofía por el Instituto de psiquiatría de la Universidad de Londres(…) en una monografía del año 1952, ahora histórica, analizaba treinta años de informes sobre la eficacia de la psicoterapia. Las conclusiones de Eysenck fueron revolucionarias. “Aproximadamente dos tercios de un grupo de pacientes neuróticos se recuperará o mejorará en un grado notable(...) tanto si se le trata o no por medio de psicoterapia”. “La ausencia de estudios controlados serios sobre terapia -dice el doctor Eysenck- es quizás el testimonio más elocuente del fracaso de los psicólogos clínicos o psiquiatras, al no evaluar(…) los efectos de los métodos que usan”.
En una muestra estudiada estaba compuesta por 650 niños de seis a diez años de edad y de baja condición social, a los que se suponía delincuentes en potencia. La mitad fueron asignados a tratamiento y la otra mitad como grupo de control sin tratamiento. En el primer grupo se usaron métodos freudianos de terapia o las técnicas centradas en el cliente del psicólogo Carl Rogers. El experimento duró ocho años, después de los cuales se hizo una evaluación de los jóvenes. Los muchachos no psicologizados, no tratados preventivamente resultaron autores de menos episodios delictivos que los sometidos a tratamiento.
Casi por accidente, la sociedad ha proporcionado un laboratorio ya montado, donde podemos someter a prueba los resultados de la psicoterapia. Es la lista de espera de la clínica psiquiátrica. ¿ Por qué no comparar, pensaron los investigadores, como les va yendo a los tratados y a los que esperan(…)? El resultado(…) aquellos que no habían hecho otra cosa que esperar, evolucionaron tan bien como los que recibieron psicoterapia. La mayoría de los pacientes que sufren de crisis en la vida se recuperan(…) la tendencia de la mayoría de las dolencias no psicóticas a mejorar sin tratamiento.
Las píldoras placebo de azúcar administradas a pacientes neuróticos no advertidos, a menudo, son tan efectivas como los tratamientos psicoterápicos. En un estudio a pacientes psiquiátricos ambulatorios(...) Los que tomaban placebos mejoraron más rápidamente que los pacientes sometidos a terapia.
El caso de los niños se complica más porque: existe una confusión entre los signos normales de crecimiento y los verdaderos síntomas de perturbaciones emocionales. También se puede manifestar el problema emocional como la reacción nerviosa de la madre hiperpsicologizada. Desde entonces tener un hijo en terapia a sido psico-chic.
En el campus universitario, las investigaciones(…) destruyeron la tesis de que las consultas psicológicas se traducen en progreso académico.
Para desazón de los profesionales, formas diferentes de la misma terapia también parecen producir los mismos resultado. Se revisó la efectividad de la terapia de grupo contra la individual y la terapia breve sobre la intensiva, además de la terapia de contacto mínimo. Los tres grupos consiguieron las mismas cotas positivas de alivio de síntomas. El doctor Eugene E. Levitt cree que la psicoterapia es efectiva en, aproximadamente, uno de cada cinco casos. El doctor Sol Garfield opina: En ciertos casos, la terapia puede ser extremadamente beneficiosa; en otros, es de poco o ningún valor. y. en otros casos, es más bien dañina. Depende de la relación del terapeuta y del paciente. Por ejemplo, un terapeuta agresivo, que empuja a un paciente débil a que haga frente a sus deficiencias, puede producir un efecto muy dañino. El doctor Arthur H. Chapman advierte sobre la posible erupción de psicosis en pacientes de psicoterapia que tengan egos débiles. La posibilidad de daños psiquiatrogénico (causado por el terapeuta) o psiconocivo (causado por terapeutas ineptos, aunque bien intencionados), es el oscuro reverso de la psicoterapia moderna. Considerando las características del terapeuta y del paciente, encontrar que se complementen es de alrededor del seis por ciento, en base a algunos estudios.
En la medida que la terapia fue entrando a nuestras culturas, nos dice el doctor Judd Marmor: encontramos sencillamente “el sentimiento de superioridad” que domina a muchos psiquiatras en ejercicio. El joven terapeuta usa a sus maestros como modelo e imagina que, como ellos, podrá convertirse en una figura mágica y omnipotente, en un moderno médico hechicero. Sin embargo en el otro lado de la moneda, el doctor Walter Freeman llega a la conclusión “Los doctores en medicina son más propensos al suicidio que los hombres de otras ocupaciones. Los psiquiatras figuran encabezando la lista”(…) muchos de ellos se quitaron la vida antes de los cuarenta años. El índice de suicidios entre psiquiatras es siete veces superior al de la población en general. Algunos terapeutas están usando sus carreras para resolver conflictos de sus propias personalidades.
¿ Hay pacientes que tengan mayores probabilidades de mejoría ? La respuesta es un “si” inequívoco. El paciente ideal debe ser sugestionable. Debe poder absorber con facilidad dogmas e ideas de la dimensión más abstracta, hasta exótica. El psicólogo David Rosenthal comprobó que aquellos a los que se consideraba como “mejorados” habían cambiado sus valores morales, respecto al sexo, la agresión y la autoridad, en la dirección de los propios prejuicios del terapeuta. Los más pobres y menos educados, abrumados con los problemas de la supervivencia(…) acuden menos a la terapia(…) el buen paciente, el que puede beneficiarse con la terapia, ha logrado o ha nacido en una buena clase social. Además sólo esta clase social puede pagar lo que cobran la mayoría de los terapeutas.
Actualización::
En los últimos años hemos vivido una explosión de terapias o que se dicen terapias de todos los colores y sabores. Trataremos de dar un vistazo enumerativo de su gran variedad y nos detendremos un poco en aquellas que son anunciadas como más integradoras en todos los aspectos humanos.
Daremos primero un rápido repaso a las más novedosas, a las terapias con el nombre de alternativas o de medicina complementaria y mal llamadas integrales, dando una pequeña información en la forma en que lo presentan al público, ofreciendo casi la solución de todos los problemas de la vida. Tenemos en este tipo de terapias una gran influencia orientalista, revuelto con esoterismo, gnosticismo, ocultismo y espiritismo.
La Terapia de Reiki es reconocida por la OMS (?) dentro de las Terapias alternativas. Ella pone a su disposición todo el conocimiento de la Cultura Oriental, produciendo un estado de profunda relajación y alegría interior, dando serenidad, amor y sentido a nuestras vidas.
La Terapia de Flores de Bach es reconocida por la OMS (?) dentro de las Terapias Alternativas para la salud. En esta terapia las esencias dan la energía curativa de una flor, es decir, su fuerza vital interior que la diferencia de otras flores. Es capaz de conseguir el equilibrio natural y de curar el conflicto entre cuerpo, mente y espíritu, aliviando más a la causa y al sufrimiento que al efecto.
La Terapia de Biomagnetismo utiliza imanes de mediana intensidad, para reestablecer el equilibrio bioenergético del organismo y así recobrar la salud. Además de exterminar en breve tiempo, virus, bacterias, hongos y parásitos.
La Terapia Bioenergética busca descifrar los desequilibrios energéticos manifestados en síntomas y signos en diferentes niveles de conciencia. La Evaluación Energética Integrativa o EEI, es un sistema diagnóstico que utiliza la kinesiología y se desarrolló en Cuba desde el año 1997.
La Terapia de Gemoterapia es el arte de curar a través de los cristales y gemas, su poder radica en recibir, contener, proyectar, emanar, refractar y reflejar la luz. Ambas se centran en transmutar, desbloquear, equilibrar y armonizar nuestro sistema energético a nivel físico, mental, emocional y espiritual.
La Terapia EFT (Emotional Freedom Technique) podría ser definida como una versión emocional de la acupuntura o la Medicina Tradicional China, aunque es más que eso, ya que integra conocimientos de esta ancestral ciencia, sumando elementos de psicología, física cuántica y otras materias de similar enfoque cognitivo.
La Terapia de Reflexología es una técnica terapéutica auxiliar que tiene su base en la antigua medicina oriental. El objetivo es obtener una respuesta saludable de los órganos, sistemas o estructuras a través de la adecuada estimulación aplicada a sus correspondientes microreflejos; logrando con ello establecer el balance natural de la energía y funcionalidad armónica de todo el organismo.
La terapia Shiatsu es una forma de masaje administrada con los pulgares, dedos y palmas de las manos, sin la utilización de instrumentos mecánicos o similares, para aplicar presión sobre la piel humana, corregir disfunciones internas, promover y mantener la salud y tratar enfermedades específicas. Es la terapia corporal tradicional japonesa.
La Terapia Masaje Expansión Energética es una técnica para producir equilibrio físico y mental impactando en el bienestar general de las personas, a través de sesiones de masajes personalizados. Este masaje puede mezclar distintas técnicas orientales, tales como Shiatsu, Reiki, Chi Nei Tsang, Jin Shin Do, junto con Sanación Cuántica e Imposición de Manos.
La Terapia Energética SÓ “Sellos de Vida” son energías de sanación de Maestros de Luz de la Grande Fraternidad Blanca del Universo, de los Archangeles y de los médicos de la luz de la tierra transmitidas a través de imágenes sagradas y mantras.
La Terapia de Psicología espiritual en una forma holística, trata de integrar el significado de “alma” y “mente”. Tenemos un ser interno que nos habla constantemente, que en determinadas situaciones nos indica qué camino a seguir o que acción realizar, a esto lo llaman “intuición”. Se trata de restablecer esta intuición que tuvimos de pequeños y que perdimos al empezar a racionalizar y nos llenamos de ideas y conceptos.
Además del yoga, aromaterapia, acupuntura, astrologia, tarot, taichi, cuarto camino, meditación trascendental, trolls, eneagrama y muchas más. Como no se toman en cuenta en este tipo de terapias las características de las personas, entre otras cosas, las consecuencias pueden desembocar en alucinaciones, psicosis, despersonalización, inseguridad, desorientación, egoísmo, confusión, negación de Dios, laxitud moral, irrupción de nuevas y más dañinas enfermedades. Corren el riesgo de verse también influenciadas en este tipo de orientación algunas terapias como: la Terapia Sistémica, la Transpersonal, la Espiritual y las Constelaciones Familiares. Todo lo anterior se puede englobar en la influencia de un movimiento pseudoreligioso con el nombre de New Age.
La psicología del siglo veinte se ha caracterizado por ser multifacética, en tensión dinámica entre tres poderosas fuerzas en la experiencia humana : el hacer, el sentir y el pensar (Mahoney,1991). Las terapias se multiplican a consecuencia del rechazo de las teorías Psicoanalíticas y por la insatisfacción como técnica de intervención. Presentaremos un rápido repaso a las terapias más conocidas por el momento.
El Psicoanálisis, totalmente ligado a su descubridor Sigmund Freud aportó en su momento un movimiento que tuvo y sigue teniendo una gran repercusión en el ambiente de la terapia. Creando un sistema conceptual que no admite cambios ni complementos ajenos. Podemos dar como síntesis algunos de sus postulados básicos: La teoría topográfica que dividió en tres planos: inconsciente, preconsciente y consciente. La teoría estructural con tres sistemas principales: el ello con su función el principio del placer; el yo con el principio de la realidad; y el superyo con dos subsistemas el ideal del yo y la conciencia moral. Establece una zona erógena que tienen predominancia durante las fases del desarrollo: la fase oral, la fase anal, la fase fálica, la fase de latencia, la fase genital o adolescencia.
La terapia cognitivo-conductual establece que la conducta o acción y sus consecuencias determinan la cognición y el afecto. “Como tú piensas, tú sientes y actúas”. Las terapias más representativas son: La Terapia Racional-Emotiva de Albert Ellis y la Terapia Cognitiva de Aaron T. Beck. Dentro de este campo encontramos también, La Terapia de Solución de problemas sociales desarrollada principalmente por D´Zurilla y Nezu,1982. Así como a la técnica de Donald Meichenbaum < El entrenamiento en inoculación de estrés>.
La terapia de conducta surge en el ámbito de la “salud mental”. Explica que la “conducta anormal” es la falta de adaptación al medio ambiente. Por lo que su objetivo se centrará en promover el cambio de las posibles conductas desadaptativas, ya sea reduciéndolas o eliminandolas, o bien, desarrollando otras alternativas.
La terapia centrada en la persona propone una actitud positiva incondicional que puede ser descrita no solo como permisividad, sino, más aún, como una actitud de manifiesto interés y aprecio. No es aprobación, pues ésta puede ser tan reprochable como la desaprobación. El reforzamiento de aceptación, aprecio y afecto hacia sí misma por lo que realmente es la persona, constituye el núcleo de la psicoterapia.
La terapia de grupo (TG), es la opción de tratamiento para el que desea desarrollar su libertad emocional y ejercer las relaciones interpersonales, con la guía de un experto que es llamado “facilitador”, “guía”, “líder”, “director” o “psicoterapeuta del grupo”. Con una interacción que producirá efectos sobre sus patrones de conducta. Hay varias formas de clasificar las terapias grupales, de acuerdo a sus parámetros, los grupos pueden separarse en la siguiente forma: los de apoyo, los analíticos, los psicoanalíticos, los transaccionales, los conductuales, los psicodramatistas, los gestálticos y los grupos centrados en el paciente.
(TG)El análisis transaccional (AT) es una técnica individual o grupal que fue creada por el psiquiatra canadiense Eric Berne, que publicó en 1958 un artículo: “Análisis transaccional, un método nuevo y efectivo de terapia grupal”, donde da a conocer el modelo estructural de la personalidad que comprende tres instancias: padre, adulto y niño. Creando cinco estados funcionales: padre crítico, padre nutritivo, adulto, niño libre y niño adaptado.
(TG)La terapia gestáltica la riqueza de las capacidades intelectuales no se completa si no se desarrollan de igual modo la conciencia de los sentidos y el reconocimiento de la expresión corporal. Se tienen señales no verbales y paralingüísticas, tales como movimientos corporales, expresiones faciales, tono de la voz, velocidad de la expresión verbal y maneras de comunicarse con los demás. Los elementos que intervienen en toda metodología gestáltica son Ocho: Desensibilización, introyección, confluencia, proyección, retroflexión, deflexión, fijación y retención.
La terapia racional emotiva (TRE) desarrollada por el doctor Albert Ellis (1955), se plantea cómo el ser humano adquiere su conocimiento. Como es evidente, esto se relaciona con la epistemología. Este conocimiento está influido por las interpretaciones que imponemos a nuestras percepciones. El filósofo estoico romano Epicteto ya lo había descrito: “ no son las cosas del mundo las que perturban emocionalmente a los seres humanos, sino la forma de percibir y pensar sobre ellas”. Y cosa curiosa, rechaza las verdades absolutas y acepta una posición relativista que esta formada por interpretaciones de la realidad que conducen a la perturbación emocional y conductual. Ellis ha señalado que hay tres formas de expresión humana que son inseparables y que interactúan de manera recíproca: la cognición, la emoción y la conducta. Pretende basarse en un positivismo lógico para llegar a conclusiones objetivas en base a comprobaciones.
La logoterapia considerando la experiencia del autor en los campos de concentración empieza desarrollando “el hombre en busca de sentido” (1945) y en su tesis doctoral establece que todo ser humano tiene un sentido religioso fuertemente arraigado en el inconsciente (1948). En esa época tenía dos fuertes preocupaciones: el ser humano se manifiesta en una triple dimensión: la somática, la psicológica y la noológica y busca establecer las bases de una patodicea sobre el sufrimiento humano en nuestra cultura contemporánea. Para 1954 había destacado la importancia de la logoterapia en el tratamiento de las neurosis noógenas. La logoterapia, es la versión original de Frankl acerca del moderno análisis existencial donde le da gran importancia a la relación del paciente y el terapeuta para desarrollar un diálogo mayéutico, al estilo de Sócrates. Emplea la intención paradójica en el tratamiento para controlar la ansiedad anticipatoria, buscando animar al paciente a que reviva al menos por un momento la situación de miedo, dando por resultado, un cambio de actitud hacia los propios síntomas.
De las tres dimensiones del ser humanos se derivan: el análisis somático, el análisis psicológico y el análisis existencial que considera como unidad antropológica, que se convierte en persona, precisamente en el ámbito de la dimensión espiritual. Lo inherente al ser humano es su libertad y su responsabilidad. El cumplimiento del sentido de vida hace feliz a las personas. Para encontrar un fundamento para ser feliz es a través de tres caminos: son los valores de creación, posibilidad de dar algo propio; los valores de existencia, capacidad de recibir lo que me ofrece la naturaleza o el mundo, pero la experiencia más plena es la del amor de Dios y de los demás ; los valores de actitud, que adopta la persona ante un destino que no le deja otra opción que la de afrontarlo. En la actualidad, se está hablando de los fundamentos elpidológicos de la terapia, una teoría de la esperanza, que orienta al ser humano hacia la búsqueda de sentido y propósito total e integral, eje de la autoestima y confianza. Como triple desafío en los valores de actitud tenemos: el sufrimiento, la culpa y la muerte. Y de la misma manera el trabajo y el amor también encarnan los valores de creación y de existencia. Las posibles actitudes frente al sufrimiento son: el escapismo, la apatía, la autocompasión y el contacto con el dolor que se tiene que buscar en las respuestas del espíritu. Por último podemos señalar que en 1948 publica un libro con el nombre de La presencia ignorada de Dios, donde propone el estudio de la religiosidad y espiritualidad del hombre. Y agrega que las dimensiones confesional e institucional concretas, no son una necesidad, pero sí son medios que ponen en contacto al ser humano con Dios.
La psicoterapia breve sistémica, en toda comunicación se puede distinguir el nivel de contenido y por otra el aspecto conativo que define la relación entre los comunicantes. Se dan procesos continuos de aceptación, rechazo, descalificación y reafirmación, cuya categoría es fundamental para la salud y el bienestar emocional. El constructivismo es una corriente epistemológica que analiza aquellos procesos de percepción, de comportamiento y de comunicación a través de los cuales las personas forjan sus propias realidades individuales, sociales, científicas e ideológicas. El terapeuta se centra en el aquí y el ahora y la solución de los problemas es ofrecer construcciones alternativas que conduzcan a una visión de la realidad más flexible y pluralista. Nos enfrentamos, pues, con dos lenguajes. Uno de ellos correspondiente al hemisferio cerebral izquierdo, que es verbal, digital, objetivo, definido, lógico y analítico; es el lenguaje de la razón, de la ciencia, de la interpretación y de la explicación, y por consiguiente, el lenguaje de la mayoría de las terapias. El otro, correspondiente al hemisferio cerebral derecho, es el lenguaje no verbal, analógico, el lenguaje de la imagen, de la metáfora, del símbolo, de los aspectos emocionales y sensitivos; es el lenguaje de la totalidad y no de la descomposición analítica, y por lo tanto, es el lenguaje preferencial de la psicoterapia breve sistémica.
La terapia transpersonal, los planteamientos iniciales los tenemos en 1901 con Richard Bucke que escribe sobre la conciencia cósmica y con William James, en su obra Las variedades de la experiencia religiosa, editada en 1913 plantea la existencia de estados de conciencia. Pero los pioneros de la corriente transpersonal tenemos a C.G.Jung y Roberto Assagioli. Carl G.Jung psiquiatra suizo, considera no sólo como un impulso biológico, sino como una energía que incluye lo corporal, lo psicológico y lo espiritual. Es el primer psicólogo en destacar y preocuparse por los aspectos religiosos y espirituales del ser humano. Roberto Assagioli, psiquiatra italiano que cuestiona el análisis freudiano por ignorar y malinterpretar la dimensión espiritual de la naturaleza humana. La conciencia se encuentra estructurada en niveles que son: Nivel preegoico, comprende los primeros cuatro o cinco meses de vida. “Durante las primeras etapas, el mundo y el yo son uno solo; un término es indistinguible del otro(…)”; nivel egoico, es el nivel de autoconciencia, tiene cuatro fases entre los 5 y 9 meses, entre 9 y 15 meses, de 15 a 24 meses y de 24 a 36 meses, donde actúa motivado por las necesidades básicas fisiológicas y psicológicas y corresponde al desarrollo afectivo-emocional y sensomotriz; Nivel prepersonal, donde pasa de una conciencia corporal a una conciencia mental-racional que implica el uso del lenguaje simbólico, con la capacidad de operar, controlar y dirigir al cuerpo. Se sitúa en un periodo que va de los dos años a los siete años, donde se desarrollan las necesidades básicas psicológicas de seguridad, aceptación, reconocimiento y sentido de pertenencia. Nivel personal, tiene dos etapas, la primera que va de los 7 a los 12 años (preadolescencia) se caracteriza por el desarrollo del pensamiento lógico; en la esfera de lo afectivo-emocional, se experimentan necesidades de logro, de autoestima, autovaloración, de pertenencia y de afiliación, así como de seguridad y confianza en sí mismo. La fase de la adolescencia corresponde a la tendencia altamente integradora del dominio personal en el surgimiento de un yo o un ego corporal, de un ego psicológico y de un sí mismo emocional. Nivel organísmico social, se rige por los principios de la relación y de la voluntad, donde se efectúa la integración de todos los niveles de conciencia anteriores y se plantea profundos cuestionamientos de índole existencial y filosófica que tienden naturalmente a buscar el significado y el sentido de la existencia. Se desarrolla el sentido comunitario y social, emerge un evidente interés por la justicia social y se descubre el milagro del encuentro en el cual compartir es causa de alegría. Nivel transpersonal, se rige con base en los principios de la intencionalidad y la trascendencia, donde se experimentan y se buscan los valores supremos o más elevados como son los valores del ser. Es este nivel el más elevado de conciencia y de desarrollo del potencial humano, con sus características principales de percepción global u holística, la trascendencia de lo temporal y lo espacial. La terapia está directamente interesada en el reconocimiento, la aceptación y la realización de los estados últimos: unidad, totalidad, verdad última, realidad absoluta, percepción de lo sagrado, experiencia oceánica o experiencia de Dios. Tratando de formar un puente entre los reinos psicológico y espiritual.
La psicoterapia y espiritualidad, los conceptos de espiritualidad y religión se encuentran íntimamente relacionados, sin embargo dada la gran diversidad de personas, se ven por separado. Por fin, en las últimas décadas, ha cambiado la premisa de que la psicoterapia debe de estar libre de valores o supuestamente neutral, cosa que además no era cierto, porque todos los psicoterapeutas, de una forma u otra, exprezan sus valores. Nos hemos podido dar cuenta que la religión se ve como algo importante en las vidas y conforme pasan los años las personas tienden a volverse más espirituales y a aceptar la existencia de Dios y a otorgarle más trascendencia a la religión. Encontrandose una relación positiva entre las creencias religiosas y el bienestar en general así como en la salud mental; con efectos positivos en la salud física y psicológica como en la depresión, ansiedad, ajuste y problemas maritales; la terapia usada para trabajar casos de depresión, luto, abuso sexual, baja autoestima, ideación suicida, desórdenes alimenticios y sexuales. De acuerdo con la definición de Hall y Hall (1997), citado en (Wolf y Stevens, 2001), la integración clínica se refiere a la incorporación de creencias, valores y métodos religiosos o espirituales en los procesos de psicoterapia; como resultado, se visualiza en una forma diferente al terapeuta en la manera de entender a los pacientes y de realizar la psicoterapia. La terapia espiritual emplea intervenciones de carácter afectivo, conductual e interpersonal. La espiritual afectiva es la designada para ayudar al paciente a cambiar sus sentimientos y emociones religiosas o espirituales. La espiritual conductual está diseñada para ayudar al paciente a modificar su conducta y su estilo de vida en un nivel espiritual y religioso. La espiritual interpersonal apoya a los pacientes en la modificación de la cantidad y la naturaleza de su desenvolvimiento con las personas de su comunidad religiosa. Además tenemos la espiritual cognitiva que ayuda a los pacientes a cambiar sus creencias y su comprensión religiosa y espiritual que son las que determinan el modo que una persona siente y actúa. Y la terapia existencial es entender al paciente y a su mundo para encaminarlo a ser responsable en la toma de decisiones. Trabaja con técnicas que exploran las relaciones de la ansiedad, el sufrimiento y la soledad, estas variantes pueden ser parte de las características de personas con desórdenes de depresión o de ideación suicida.
La psicoterapia integracionista, desde los intentos dirigidos a cuestionar o revisar aspectos del psicoanálisis que Freud reprobaba, culminaban con expulsiones de la escuela psicoanalítica, como Adler, Jung, Ferenczi, Rank Stekel y muchos otros. El psicoanálisis se volvió una verdadera Torre de Babel. El resultado más común era desafiliarse de una escuela para, entonces, fundar otra más, proliferando con ello un gran número de estas. Aunque hemos empezado por el psicoanálisis, es conocido de todos que la intolerancia y el proselitismo abundan entre los partidarios de diversas escuelas psicológicas. El producto final de esta fragmentación es que en la actualidad existen más de 400 tipos de psicoterapia (Kazdin,1994), todas ellas alegando poseer mayor efectividad que las demás. Lo curiosos del asunto es que igual que ocurrió con el psicoanálisis, la mayoría (por no decir todas) de estas psicoterapias, técnicas y escuelas no tienen a su favor un bagaje empírico ni científico. En este estado de cosas el eclecticismo empezó a ganar fuerza, esto significa la postura donde el clínico se permite utilizar cualquier estrategia de cualquier escuela psicológica con el propósito de no confinar al paciente a un método, sino los métodos al paciente. Sin embargo, ya Eysenck (1970) se hizo eco de las críticas cuando describió al eclecticismo como: “un menjurje de teorías, una mezcolanza de procedimientos, una ensalada de terapias y una trivialidad de actividades las cuales no guardan ningún racional lógico entre sí”. Interesante también resulta el estudio llevado a cabo por Norcross y Freedheim (1992) en donde le preguntaron a 40 prominentes psicoterapeutas cuales esperaban que fuera las tendencias teóricas principales para el año 2000. Los resultados fueron reveladores: Las dos principales tendencias que se vislumbraron como más influyentes para el año 2000 fueron la integración teórica y, en segundo lugar, eclecticismo técnico.
La terapia breve y la terapia de posibilidades, a principios del siglo XX, el psicoanálisis intentaba contestar una pregunta: “¿Cuál es la causa del problema?”. Durante la década de 1950, la psicoterapia se centró en contestar una pregunta distinta: “¿Que es lo que mantiene el problema?”. En los últimos 20 años, el mundo de la terapia ha intentado responder a la pregunta: “¿Cómo construimos soluciones?” que presupone que existe más de una solución, y que ésta puede estar construida por el terapeuta y el paciente, modelo terapéutico propuesto por Steve de Shazer. Bill O’ Hanlon va más allá de este asunto, e intenta no solo contestar, sino ampliar la pregunta: “¿Cómo abrimos posibilidades para los pacientes?”. En la terapia de posibilidades como primer paso para lograr un cambio, si no sabes a dónde vas, ¿Cómo sabes cuándo has llegado?. Por lo que se puede decir que no hay pacientes difíciles, sino objetivos mal especificados. Los objetivos y metas deben de tener las siguientes características: realizables, negociados entre paciente y terapeuta, legales y éticos, específicos, observables y cuantificables. Que puedan identificarse cuándo han sido alcanzados.
La terapia de constelaciones familiares, la técnica fue desarrollada por el terapeuta alemán Bert Hellinger y está circunscrita en los marcos teóricos del psicoanálisis. La técnica da explicación a fenómenos relacionales entre las parejas, las familias y los grupos sociales; y principalmente aporta alternativas de solución a situaciones de conflicto, a la violencia, el maltrato, asesinatos y suicidios. El nombre en alemán, se denomina Aufstellum Families lo que significa “poner en su lugar”. Se representa a toda la familia y sus implicaciones. Se debe de tener una pregunta muy específica acerca de su problemática actual y elige de entre los demás participantes del grupo -que pueden ser desde 10 hasta 200 personas- a representantes para cada uno de los miembros de la familia actual y para sí mismo. Es importante reconocer cómo esta persona en especial, se vincula con su pareja o hijo o hija o hermana y así proceder hacia el pasado. Hellinger nos dice acerca de la imagen solución en las constelaciones, no son estáticas y están sujetas a cambios por el desarrollo e interacción de los miembros de la familia. Es fundamental recordar que el fin de la constelación es que quede impresa en el corazón de la persona que la configuró, que no haga comentarios acerca de ella y, más bien, la deje “flotando” en su interior. La conciencia familiar vela por las siguientes condiciones básicas: la vinculación, formar parte del grupo familiar, el equilibrio, el orden, el derecho de pertenencia y el lugar que ocupamos en la familia.
La terapia de familia, para finales del siglo XIX, en varios países, se defendía la idea de que no era suficiente trabajar con las personas problemáticas, removidas de su contexto familiar; el énfasis se dirigía a la familia en su totalidad. La postura freudiana tomaba esto en el mejor de los casos, como poco eficaz y como peligroso en el peor de ellos. Es en la década de 1950 cuando se empieza a tener como agenda prioritaria un enfoque de familia. La Terapia de Familia Estructural tiene como exponentes principales a Minuchin (1974, 1993), además de Aponte (1974) y a Montalvo (1973). Los presupuestos básicos es que un sinnúmero de psicopatologías y problemas familiares se deben a la manifestación disfuncional y desadaptativa del sistema familiar. Se entienden cuatro categorías de funcionamiento: La primera causa es conocido como problemas de estructura jerárquica de poder; la segunda causa se debe a las peculiaridades en las fronteras entre los subsistemas; la tercera se conoce como las alianzas o coaliciones y la cuarta causa en la formación patológico de los triángulos. La Terapia de Familia Conductual-Cognoscitiva se ha nutrido, más que nada, de varias teorías de aprendizaje y del estudio minucioso y sistemático de las interacciones y transacciones familiares. Durante las décadas de 1960 y 1970 el acento se dirigió en postular que las transacciones de los diversos miembros de la familia se regían por contingencias de refuerzos y castigos, modelaje, condicionamiento clásico, entre otros. Teniendo énfasis en el entrenamiento de la forma de comunicación y la forma de solución de problemas.
En las últimas dos décadas, ha aumentado la disfuncionalidad en la familia. La aparición de figuras pseudo familiares como la cohabitación, los matrimonios voluntariamente infértiles, las uniones homosexuales, los segundos matrimonios con aportación de hijos etc. trae como consecuencia una gran confusión respecto del concepto de familia. En un exhaustivo estudio acerca del divorcio, de Polaino-Lorente, detalla las consecuencias más destacables que puede causar en los hijos: ilegitimidad y mortalidad perinatal, crisis de ansiedad, trastornos psicosomáticos, déficit en el rendimiento escolar, depresión y abuso infantil, neurosis y dependencia patológica, mutismos y soliloquios, alteraciones sexuales, delincuencia infantil y juvenil, y toxicomanías. La tasa de divorcio es la punta del iceberg de un gravísimo problema social, que afecta no solo a los cónyuges, sino a todos los familiares, por donde se desangra y agoniza nuestra sociedad. De esto se derivan también distintas formas para enmarcar su tratamiento y no precisamente podemos hablar de “modelos”, porque los problemas se han convertido en tal hábito crónico del enfermo que él mismo acaba percibiendo su enfermedad como “normalidad”. A cambiado también, lógicamente, la misma antropología implícita que ad initio inspiró y sirvió como guía a estos cambios de comportamiento.
Pero lo más increíble es que los mismos teóricos inspiran “modelos” de familia con fuertes problemas narcisistas, (Maslow, 1962 y 1968) donde lo ideal se reduce exclusivamente a uno: la autorrealización personal que forzosamente se construye a expensas de la realización del otro; y quienes han propugnado un nuevo paradigma como la open family, que se remonta desde Osborn, (1953) hasta O’Neill (1973 y otros). Y en los resultados recientes parece haberse demostrado que las open families se caracterizan por una interacción excesiva y caótica entre sus miembros, con continuos conflictos…encaminando a algunas familias hacia el colapso y la separación.
Es por la senda del mejoramiento de la familia tradicional por donde debiera caminarse. Los actuales cambios sociales han renovado y reforzado el problema -quizá con mayor ímpetu y urgencia de lo esperado- de la amenaza y el debilitamiento de la familia y el matrimonio. La mayoría de estos cambios se refieren a una alteración de las actitudes y valores, particularmente en el énfasis de considerar que lo único importante es el individuo.
Frente a la dependencia patológica y enfermiza defendida por el psicoanálisis, el hombre contemporáneo -tal vez por escapar a esta errónea y exagerada postulación- ha optado por un independentismo a ultranza. En opinión de Polaino y García Villamisar (1993) los cambios introducidos desde las alternativas centradas en el individuo necesariamente empobrecen, pues “la vida humana toda es una vocación lanzada hacia los otros, hacia el encuentro con ellos. En el fondo, el hombre se realiza en, con y por los demás; el hombre se autorrealiza en la medida en que se heterorrealiza, en la medida en que también los demás se autorrealizan con él”.
Pero esto no termina aquí agregamos nosotros, la plenitud del hombre y lo que hace posible lo anterior es la aceptación de trascendencia, que además acaba por dar sentido a la vida.
Que la vida matrimonial -nos dicen Polaino y García- tiene una ineludible e importantísima dimensión religiosa es algo que nadie se atreverá a negar. Esto quiere decir que también el matrimonio puede entenderse como un camino vocacional que con relación a Dios(,..).modificará las expectativas, objetivos y finalidades de los cónyuges(…). Sólo en la perspectiva cristiana es donde el matrimonio encuentra su más alta significación, la plenitud de su sentido y el éxito y la optimización en la consecución de sus fines(…) esta dimensión religiosa del matrimonio y de su irreprimible e inquebrantable fortaleza(…) constituye la clave que en tantos casos ha salvaguardado la continuidad y el perfeccionamiento de la unión conyugal en numerosas personas(…). En síntesis, que el modelo que el cristiano tiene del matrimonio , en tanto creyente comprometido con sus convicciones, es el que parece satisfacer mejor, las condiciones y peculiaridades que hacen posible la comunicación conyugal de acuerdo con las aspiraciones más profundas de la naturaleza humana, a saber: la construcción real de un amor y una unión exclusiva, leal y fecunda para toda la vida.