Libro Antropología Psicológica: Hacía una teoría de la integración de la psicología (Parte 2 de 3)

RELACIÓN ORGÁNICA [C47]

El ser hombre es un ser masculino y el ser mujer es un ser femenino, que impregna a la energía mental y espiritual.

La parte del organismo que se relaciona más íntimamente con esta función es el cerebro.

El cerebro se puede dividir en tres niveles de integración.  el primer nivel o arquicortex, tiene la función de inducir el funcionamiento de la corteza. Es responsable, por tanto, de los distintos grados de consciencia: vigilia, interés, aburrimiento, adormecimiento, sueño, etc. Este nivel está ubicado entre la médula y la corteza, y además del Sistema de Activación Reticular (S.A.R.) responsable del tono cortical, está íntimamente relacionado con las estructuras como el tronco cerebral, el tálamo y el hipotálamo, etc., que regulan homeostáticamente funciones tan importantes como la respiración, circulación de la sangre, regulación de la ingestión de alimentos y agua, regulación de la temperatura, etc.

En estas estructuras están también los centros de conexión entre excitaciones que provienen – vía receptores sensoriales – de ciertos estímulos (seleccionados filogenéticamente) del medio y las conductas innatas programadas genéticamente: agresión, huida, alimentación, etc.

La formación reticular es la moduladora de la vitalidad.

El segundo nivel o paleocortex del cerebro lo forman: la amígdala, el septum y el haz medial prosencefálico. En estas zonas se puede detectar las vías de «recompensa cerebral» o «centros de placer» así como las respuestas de ataque al temor o al miedo; estados emotivos como la angustia, tristeza, depresión, etc.

La parte posterior de los hemisferios, situados atrás de la fisura de Rolando tiene como función principal el de recibir, elaborar y almacenar la información procedente del medio. Los aparatos de este bloque son las terminales de los receptores sensoriales: la corteza occipital recibe la estimación visual procedente de los ojos, a la corteza temporal llegan las excitaciones auditivas y vestibulares (sensaciones de equilibrio), y a la parietal llegan las táctiles (desde toda la piel) y las cinestésicas (sensaciones de todos los movimientos propios). Las cortezas occipital, temporal y parietal están divididas en zonas primarias de proyección y zonas secundarias o proyectivo-asociativas.

En la corteza visual secundaria está la función de sintetizar los rasgos analizados. Cuando hay una lesión en ésta zona se puede percibir claramente cualquier detalle pero se es incapaz de sintetizarlo y de percibir imágenes de conjunto.

La función de coincidencia y síntesis de los rasgos fragmentarios es posible en la corteza secundaria porque ésta tiene una «resonancia» especial que hace prolongar durante veinte o treinta segundos las excitaciones que en la corteza primaria apenas duran un segundo.

La zona terciaria de este nivel se halla donde terminan y confluyen las zonas secundarias occipital, temporal y parietal. La función de estas zonas es realizar una síntesis más vasta combinando, además, las excitaciones de las distintas modalidades anteriores: así, posibilitan la percepción de objetos que se mueven visiblemente y a la vez suenan, van a nuestra derecha, etc.

El nivel anatómico de los afectos es el sistema límbico. Las estructuras límbicas parecen ser puentes de enlace, poseen múltiples conexiones anatómicas: hacia abajo conectan con el sistema reticular (vitalidad) y hacia arriba con el lóbulo frontal (propósitos).

El tercer nivel o neocortex, el más representativo de esta estructura funcional, está situado en los sectores anteriores de los hemisferios. No tiene carácter sensorial sino fundamentalmente motriz. Básicamente, su función es generar propósitos, elaborar programas de conducta, ponerlos en práctica, vigilar su ejecución y confrontar los resultados con los propósitos iniciales (retroalimentación).

Este nivel está dividido en zonas primarias, secundarias y terciarias.

La zona primaria o corteza motriz es desde donde parten los impulsos motrices que contraen los distintos grupos musculares. La zona secundaria prepara el lanzamiento de los impulsos motores, coordinando y conmutando suavemente las distintas acciones. La zona terciaria está localizada en los lóbulos frontales. La función en esta zona es generar propósitos, mantener las intenciones frente a distracciones irrelevantes para la tarea, contrastar los resultados con los propósitos iniciales, etc.

Esta zona está conectada poderosamente con los otros niveles del cerebro: con el primer nivel que detecta y regula los estados internos (indispensable para generar propósitos).

Del S.A.R. no sólo recibe por conexiones ascendentes el tono excitatorio sino que por conexiones descendentes, los lóbulos frontales pueden inducir, a través del S.A.R. también un tono cortical alto. Está conectado con la zona secundaria y primaria de su propio nivel, donde los programas se convierten en acciones.

Además se tiene el alma humana que es la «forma substancial» del hombre, un «acto formal» o «principio de vida» con naturaleza espiritual, que actualiza al cuerpo y a todas sus potencias y que constituye una unidad humana sustancial compuesta de cuerpo y alma.  El alma espiritual es inmortal en virtud de su propia subsistencia.

 

DESARROLLO [C48]

La «forma de ser» de las personas tiene «actitudes genéticas» que le dan sus características de ser único e irrepetible.  Sin embargo en esta estructura terciaria interviene en alto grado la formación del ser que es como un «Volver a nacer». Esta formación se da sobre todo en la educación y en la formación.

La educación de padres a hijos es la más importante, principalmente la que corresponde a conocer las propias actitudes (insight). La carencia de esta cualidad representa una retroalimentación defectuosa que evita el crecimiento de la persona y da como resultado una realidad deformada.

La formación familiar básica es donde la enseñanza de los valores se convierten en virtudes y la manera de alcanzarlos.

En la conservación del ser se da la unidad estructural y funcional de lo que se llama persona (Stern).

 

 

EVOLUCIÓN [C49]

A través de la conservación del ser se da la transformación de los individuos con el aprendizaje – conocimiento (desde la prueba-error) y además la evolución de la especie a través del  perfeccionamiento del ser de los individuos.

Esta «transformación» se graba genéticamente influyendo en la herencia de nuevos individuos con la tendencia de constituir «actitudes». (Arquetipos de Jung).

 

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