Libro Antropología Psicológica: Hacía una teoría de la integración de la psicología (Parte 2 de 3)

MANIFESTACIONES INTERNAS Y EXTERNAS

Las manifestación más importante de la energía mental-espiritual es el orgullo y la soberbia. [C38]

La energía mental-espiritual que es certeza, respuesta, solución, que es fuerza en pensamiento y también perfección, tiene como fuerza básica el buscar y el deber pero [C39] fácilmente se puede manifestar como soberbia.

La soberbia es la búsqueda desordenada del propio honor y excelencia. Se derivan de ella, la ambición excesiva, la jactancia de nuestras fuerzas espirituales junto con el orgullo, la ostentación, halago, reconocimiento y la salvación. [C40] Nos lleva también a descubrir y a coleccionar. [C41]

La soberbia es amar, adorar al propio Yo, es el deseo de ser como dioses. El egocentrismo se acompaña de vanidad, que es la aspiración y deseo que la imagen que los demás tengan de uno mismo sea lo más parecido a un dios. [C42]  Se vuelve obsesión y compulsión.

La soberbia es orgullo que se empecina en valer mucho y los demás han de reconocerlo sometiéndose a su voluntad, otra vez, como si se tratara de dioses. El orgullo exige derechos de independencia y reconocimiento de la «verdad» que se posee. Se menosprecia a los demás con la ostentación, y por supuesto a Dios con el laicismo. [C44]

La soberbia tiene una relación directa con la autorrealización y la autoactuación que [C43] está dirigida a la realización de sí, de actuar sus posibilidades y potencialidades (Maslow, Goldstein, Rogers, Brittner, Tausch, Henz, Roth), cuando no va acompañada de autotrascendencia (Frankl).

La soberbia tiene su máxima manifestación en el ateísmo, agnosticismo y sus derivados como el materialismo y el consumismo.  [C45]

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *