MODELOS DE PERFECCIÓN
Los modelos de perfección [C34] son los valores o ideas finalidad [C35] (S. Tomás de Aquino, Spranger, Allport, Dilthey, Telos de Allers, Juicios de Valor de Fromm, Valores de Frankl, Psicología Humanística de A.H. Maslow, A. Sutich).
El valor tiene un «ser en sí» independiente de las opiniones del sujeto y constituye auténticos objetos que, si bien no son reales como los objetos de las ciencias naturales, tienen un modo de ser igualmente inmutable y absoluto (Hartmann, lo absoluto de I. Caruso, W. Daim).
Los valores se presentan en forma jerárquica (pensamiento piramidal) y como ideales (Kant) que atraen.
Es una búsqueda por alcanzar la potencia del ser, un ser en acto que se perfecciona, donde se manifiesta el espíritu.
Es la elección de finalidad en la perfección de un determinado campo.
Según los objetos que representan, los valores se descubren a través del pensamiento y del espíritu, se relacionan con los objetos físicos, sociales y culturales (las tres categorías de valores de V. Frankl: valores de actitudes, vivenciales y creativos).
Los valores en relación con los objetos físicos son: la utilidad y el bien.
La utilidad como la capacidad de satisfacer los bienes en relación a las necesidades, sacándoles su máximo provecho. Busca el placer y el bienestar (J. Bentham, J. Mill). Se halla relacionado con los aspectos prácticos de la vida, se busca las cosas materiales y toma a todos los demás valores como servidores e instrumentos.
El bien es la realidad perfecta y suprema que se relaciona directamente con la voluntad y la virtud, cuando influye en el medio físico se logra tener un bien; cuando influye en el medio social se logra crear un bien; cuando se influye en el medio cultural se logra ser en el bien. (Kant, J.S. Mill) como valor de los actos humanos.
La búsqueda de la utilidad y el bien se manifiestan plenamente con la praxis.
Los valores en relación a los objetos sociales son: el amor y la belleza.
El amor puede referirse a:
- La relación entre sexos, cuando esta relación es selectiva y electiva y se halla acompañada, por lo tanto, por la amistad y por afectos positivos.
- Relaciones interpersonales del amigo hacia el amigo, del padre hacia el hijo, el esposo hacia la esposa, de las personas entre sí.
- En relación a cosas y objetos inanimados.
- Con referencia por objetos ideales, como la justicia, el bien, la belleza o la sabiduría.
- En relación a actividades o formas de vida.
- En referencia a comunidades o entes colectivos.
- Al prójimo y a Dios.
El amor es la conexión y el vínculo, por medio del cual la totalidad de las cosas se halla unida en inefable amistad y en indisoluble unidad (S. Erigena).
Si se estima el objeto de amor menos que a sí mismo, sólo se tiene por él afecto, si se le estima como a sí mismo se siente amistad y si lo estimamos más que a nosotros mismos sentimos devoción (Descartes).
La renuncia de sí mismo para identificarse con otro, abandono en el cual el sujeto encuentra todavía la plenitud de su ser, constituye el carácter infinito del amor (Hegel).
La caridad es paciente, es benigna; no es envidiosa, no es jactanciosa, no se hincha; no es descortés, no es interesada, no se irrita, no piensa mal; no se alegra con la injusticia, se complace con la verdad; todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo tolera (Cor 13-4).
Conocer a Dios es haber vivenciado el Amor.
Amar es actuar con justicia, con rectitud de proceder en las relaciones con otro, dando a cada uno lo que le pertenece.
La búsqueda del amor, el bien y la justicia se manifiestan plenamente en la moral.
La belleza es la propiedad de las cosas que nos hace apreciarlas, amarlas, infundiendo en nosotros deleite sensible y espiritual.
Los conceptos fundamentales de belleza son a saber:
- La belleza como manifestación del bien (Platón). El arte y el perfeccionamiento moral.
- La belleza como manifestación de lo verdadero como aparición sensible de la idea (Hegel).
- La belleza como simetría, se halla constituida por el orden (Aristóteles), por una armonía de formas bien proporcionadas y unidas a una buena disposición (Cicerón).
- La belleza como perfección sensible, que significa por un lado, representación sensible perfecta (Baumgarten) y por otro lado, el placer que acompaña la actividad sensible (Hume). Constituye un valor a lado de la verdad y lo bueno (Kant).
- La belleza como perfección expresiva.
La búsqueda de la Belleza se manifiesta plenamente en el arte.
Los valores en relación a los objetos culturales son: la Verdad y Dios. (I. Caruso, J. Rowan, K. Wilber, P. Tournier, W. Daim, V. Frankl).
La Verdad se considera como la validez, la eficacia de los procedimientos cognoscitivos: es en general la cualidad por la cual un procedimiento cognoscitivo resulta eficaz o tiene éxito al descubrir la realidad y alcanzar las finalidades de las tres funciones.
Se pueden distinguir cinco conceptos fundamentales:
- La verdad como correspondencia o relación, es una conformidad entre el entendimiento y las cosas (Santo Tomás), una conformidad de la cosa consigo mismo o con la propia esencia contenida en el entendimiento o como coincidencia con un objeto que debe ser entendido como tal (Hartmann).
- La verdad como revelación tiene una forma empirista que consiste en admitir que la verdad es lo que inmediatamente se revela al hombre y es, por lo tanto, sensación, intuición o fenómeno; y una forma metafísica según la cual la verdad se revela en modos de conocimiento excepcionales o privilegiados, a través de los cuales se hace evidente la esencia de las cosas, su ser o su mismo principio (o sea Dios) (San Agustín, Santo Tomás, Descartes, Hegel, Husserl, Heidegger).
- La verdad como conformidad a una regla. El criterio de la verdad puede concernir sólo a la forma de la verdad, o sea del pensamiento en general, y consiste en la conformidad con las leyes generales del entendimiento (Kant).
- La verdad como coherencia perfecta, pero la coherencia atribuida a la realidad última, o sea a la Conciencia Infinita o Absoluta, no es simple ausencia de contradicción, es abolición de toda multiplicidad relativa y forma de armonía que no es posible entender en los términos del pensamiento humano (B. Bosanquet, F. H. Bradley).
- La verdad como utilidad, una proposición, perteneciente a cualquier campo, es verdadera sólo por su efectiva utilidad, o sea, porque es útil para extender, mediante el conocimiento, el dominio del hombre sobre la naturaleza o también la solidaridad y el orden del mundo humano (F. C. S. Schiller).
La búsqueda de la verdad se manifiesta plenamente en la ciencia y en la filosofía y la religión.
Dios es el fin último, la causa primera donde se resumen todos los valores.
Dios es el ente infinito sin composición alguna, porque en Dios la actualidad del ser es su misma esencia: puro acto de ser, la plenitud del ser, actualidad sin ninguna potencialidad.
La esencia de Dios es el Ser, «EL QUE ES». Lo invisible de Dios se hace cognoscible en las cosas creadas (San Pablo).
Dios es un ser único, infinito e infinitamente perfecto. Dios da orden, armonía y unidad a todo lo existente, Dios es la Verdad, es la Sabiduría. Dios es el Bien Supremo y la Belleza Infinita.
Dios es espíritu, es eterno, inmutable, inmenso, infinitamente sabio y poderoso, infinitamente santo y justo, infinitamente bueno, misericordioso, veraz y fiel.
Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Un sólo Dios en tres personas y que representan al Ser, la Verdad y el Amor (San Agustín).
Dios hizo al hombre racional, sensible y corporal, para conocer, amar y servir a Dios, en base a la libertad que él mismo otorgó.
La búsqueda de Dios se manifiesta plenamente en la religión.
La elección de los valores implica responsabilidad (Frankl) que indica que la persona en cuestión incluye, en los motivos de su comportamiento la previsión de los efectos posibles del comportamiento mismo.
La madurez espiritual se da con la plenitud del ser. [C37]
Los modelos de perfección orientan y corrigen los errores, defectos, desviaciones o degradaciones que se manifiestan como desesperanza, inquietud, impiedad, rencor, sufrimiento, culpa, soberbia y/o enajenación; y su éxito, el acierto, la virtud, la rectitud y la perfección, se presentan como esperanza, serenidad, piedad, misericordia, felicidad, inocencia, humildad y/o éxtasis.