ENERGÍA O FUERZA
La finalidad y el objetivo de la estructura funcional secundaria son impulsados por una energía sensible [B26] que proviene en la parte física del sistema endocrino, sistema nervioso periférico, sistema reproductor masculino y femenino y de los sentidos. [B27]
Esta energía sensible masculina y femenina se dispone para la afectividad para las relaciones interpersonales y sociales que resuelve y provoca los conflictos [B28] hacia la finalidad y el objetivo. Esta afectividad masculina y femenina para cumplir con los objetivos tiene que ser sensitiva y gratificante. [B29]
La afectividad como medio modificable se manifiesta como emoción, pasión, sentimiento. [B31] (McDougall, Stern).
La relación de los objetos con el sujeto da a los objetos una valoración y al sujeto un sentimiento. Esto nos da la calidad de las relaciones del objeto (objetividad) y del sujeto (subjetividad). La mayor parte de los sentimientos están combinados con una intención consciente de observación, es decir, se experimentan a modo de aspectos de sentimiento de objetos y valores. (Stern). [B32]
La sensibilidad con los objetos se da a través de los sentidos, que da la base para la apreciación, el quehacer y la vivencia artística.[B30] (Kant)
La energía sensible la dispone el organismo para la afectividad que sirve para «medir la calidad» de la relación con los objetos de las tres funciones y para inducir la relación.
Emoción : Las emociones son un predominio de las sensaciones y nos dan un resultado de los estados emotivos que no siempre tienen carácter intencional y que, por lo tanto, se refieren inmediatamente a un propio objeto.
Hay sensaciones orgánicas en los procesos circulatorio, respiratorio, vegetativo y motor. Hay sensaciones kinestésicas de posición, de movimiento y de temblor de los miembros.
Hay estados que acompañan las funciones vitales que los seres humanos tienen en común con las formas de vida subhumanas, tales como la nutrición, la reproducción, el crecimiento, la enfermedad, la defensa, la adaptación, etc.
Los estados emotivos nos dan el sensualismo con referencia a lo agradable y desagradable, al bienestar o malestar y al placer y al dolor.
Las emociones pueden considerarse como reacción inmediata del ser vivo a una situación que le es favorable o desfavorable, la cual basta para poner la alarma y disponerlo para afrontar la situación con los medios a su alcance.
La alegría y la tristeza, estados emotivos del éxito o del fracaso:
- a) Se ligan al placer y al dolor respectivamente, y estos tienen la función de impulsar al sujeto, permanecer en la condición en que está o (Janet, Kant).
- b) El poder ser golpeado por la amenaza de los acontecimientos del medio y reaccionar frente a esta amenaza con el miedo o con la intrepidez. (Heidegger).
La emoción es una relación de fuerte intensidad y corta duración, da como resultado la aceptación o rechazo en la identificación de bienes (cosas valiosas).
Pasión : La pasión es una tendencia o preferencia muy fuerte a una cosa, persona o idea; emoción dominante, capaz de penetrar y dominar toda la personalidad humana. Se da en el apetito y la aversión que lleva a satisfacer fuertes deseos vitales, sexuales y mentales-espirituales, (Pascal, Rouseau, Kant).
La manía es una pasión violenta o deseo desordenado que se caracteriza por un estado de excitación intenso e incontrolado, (Kraepelin).
La reacción ante el medio que deriva de la defensa-ataque es la ira o cólera, que es una pasión de indignación y un deseo de venganza. Es un modo de evadir el conflicto que no sabe resolver o de un objeto que no se puede alcanzar. Intenta un subrogado, una evasión, que se traduce en acciones excesivas que enmarcaran la falta de la respuesta adecuada, (Lewin y Dembo).
Sentimiento : El sentimiento dá la actitud con referencia a sufrir o gozar, que nada tiene que ver con la sensualidad con referencia al dolor o al placer, ya que sufrir o gozar se refiere a un objeto específico que es el valor. Tiene una relación directa con la consciencia.
El sentimiento como capacidad de aprehender la valoración que un hecho o una situación presenta, como sede primaria de darse de los valores. (Scheler, Hartman).
El sentimiento nos da también el «preferir» y el «postergar» y está presente en el orden jerárquico de los Valores. (Scheler).
El amor y el odio forman el estrato superior de la vida emocional intencional o sentimiento.
Existe una conciencia subjetiva que se puede denominar «los sentimientos personales» que son los indicadores de los estados y procesos de la maduración.
Los sentimientos tienen significación para la persona en cuanto conduce a fines personales a modo de controles, señales, preparaciones, incentivos. Por otra parte, tienen significación por medio de la persona, puesto que participan inmediatamente de su naturaleza y se reflejan en ella de cierta manera. Esta significación doble de sentimiento pasa a afectar la conducta física; en tanto el sentimiento conduce a fines, se traduce en acciones, en tanto representa a la persona, es uno con la expresión.
Por ejemplo, un sentimiento de inquietud señala algún peligro y se convierte en incentivo para la lucha. Al mismo tiempo puede manifestar el estado personal de inseguridad mediante un estado de miedo y la conducta expresiva de temblor, ponerse pálido, etc.
La reacción ante el medio que se deriva de la lucha es el coraje, impetuosa decisión y esfuerzo de ánimo como «sentimiento de lo posible» y salida de la angustia (Goldstein); también con mansedumbre que es suavidad y bondad.
Un rasgo esencial de los sentimientos es su polaridad personal y su asimetría; los dos términos que constituyen polos opuestos ofrecen diferencias cualitativas, además de su oposición.
La simetría de los sentimientos polares sólo es patente en las reacciones emotivas más superficiales como lo agradable y lo desagradable.
Se llama ambivalencia cuando un mismo objeto, puede hacer reaccionar con los dos sentimientos polares a la vez.
El sentimiento se gradúa en intensidad, amplitud y duración. El amor, cuando aumenta, no sólo cambia la intensidad sino también en su peculiar cualidad afectiva.
En un nivel más alto se encuentran los sentimientos de la esfera objetiva. Los inicios pueden hallarse en los animales (curiosidad, atención, familiaridad, extrañeza), pero sólo en los seres humanos llegan a desarrollarse cabalmente. Cuando el conocimiento del mundo objetivo es una actividad central de éstos, experimentan sentimientos intelectuales de muy diversos tipos: asombro, deseo de conocer, «el dolor del problema», etc. (Stern).
La fase más alta la forman los sentimientos que acompañan la introspección de los Valores: los sentimientos éticos, estéticos, filosóficos y religiosos y asimismo, todos enlazados con la verdadera producción y goce de la cultura. Pertenecen exclusivamente al hombre y son productos tardíos del desarrollo. (Stern).